Sobre las calles Sargento Cabral, Santa Rosa, Simón de Iriondo, entre otras, de cuando en cuando aparecen los cuerpos muertos de mascotas con dueño. Ya pasó varias veces.
El sábado 5 de Julio, en el cruce de las calles Santa Rosa y Sargento Cabral aparecieron muertos cuatro animales. Ajusticiados por manos anónimas, con espuma en sus bocas, signo inequívoco de envenenamiento. Pancho, nuestro perrito, estaba entre ellos. No hacía mal a nadie, era la alegría y compañía de nuestros hijos. Todavía no podemos contener sus lágrimas, es imposible explicar tanta maldad, tanto rencor por la vida ajena.
Alguien, en su extravío mental, se cobró vaya a saber que cuenta. Este es un aviso de recomendación para aquellos que poseen animales. Extremen su cuidado pues anda un loco o loca suelto. Seguro lo cruzamos día a día en la calle o los negocios del barrio. Aparenta ser normal, pero solo es un asesino o asesina.
Este era pancho, nuestro perrito.